Si estás siguiendo los cambios en la facturación en España, es normal que te preguntes: “¿Me toca Verifactu? ¿Y el SII? ¿Hay alguna salida legal si mi negocio es pequeño o mi actividad tiene particularidades?”. La respuesta corta es que las obligaciones son amplias, pero sí existen excepciones Verifactu y exenciones SII que conviene identificar bien para no asumir cargas que no te corresponden (ni quedarte corto y exponerte a sanciones). Si necesitas el marco general antes de entrar al detalle, puedes empezar por esta guía completa sobre Verifactu 2027.
En este artículo nos centramos en las dudas más habituales entre autónomos y pequeñas empresas: quién no usa Verifactu, cuándo no aplicar el SII y qué significa realmente eso de facturación electrónica exenta según la normativa de facturación.
Verifactu y SII no son lo mismo
Antes de hablar de excepciones, conviene separar bien conceptos, porque Verifactu y el SII responden a obligaciones distintas:
- Verifactu regula cómo se generan y conservan los registros de facturación desde el propio software.
- SII regula cómo se envían a la AEAT los libros registro de IVA (facturas emitidas y recibidas).
Por eso puedes estar fuera del SII y aun así tener que adaptar tu sistema de facturación a Verifactu. Y también puede ocurrir lo contrario: estar en SII sin que eso cambie cómo emites tus facturas en el día a día.
Como referencia oficial, la AEAT mantiene páginas informativas del SII en su sede electrónica, junto con documentación técnica actualizada. Para Verifactu (o SIF), conviene seguir también sus notas técnicas y publicaciones, porque los detalles operativos marcan la diferencia en la práctica.

Excepciones Verifactu: quién no usa Verifactu y en qué casos
Estas tres situaciones que te propongo engloban la mayoría de excepciones en Verifactu. No todas significan lo mismo ni tienen las mismas consecuencias prácticas.
1) Si no tienes obligación de expedir factura
Obvio, ¿verdad?. Hay actividades y operaciones en las que no existe obligación de emitir factura (o se sustituye por otros justificantes) según el reglamento de facturación. En esos casos, quedas exento porque simplemente no hay factura que emitir.
Si en tu negocio conviven tickets, facturas simplificadas y facturas completas, conviene tener claro cuándo corresponde cada una según el Reglamento de Facturación.
2) Facturas emitidas sin software de facturación
Verifactu se aplica a facturas emitidas mediante Sistemas Informáticos de Facturación (SIF). Si tu operativa no pasa por un software de este tipo -por ejemplo, en casos excepcionales de emisión manual justificada- la obligación técnica puede cambiar.
Ahora bien, en la práctica la mayoría de autónomos y pymes ya emiten facturas desde algún programa, plantilla o plataforma. Y ahí es donde aparecen los problemas: Excel o plantillas caseras pueden convertirse en un riesgo si no cumplen los requisitos exigidos para los sistemas de facturación.
Si estás valorando si seguir con hojas de cálculo o dar el salto a un sistema preparado para lo que viene, aquí tienes una comparativa donde hablamos de esto en detalle: Excel vs software compatible con Verifactu.
3) Territorios forales: cuándo no aplica exactamente el mismo sistema que Verifactu
En España conviven obligaciones estatales y forales. Si tributas en territorios con normativa propia (por ejemplo, País Vasco o Navarra en determinados supuestos), puede que tu obligación principal esté vinculada a sistemas forales como TicketBAI o LROE, y no exactamente al esquema estatal de Verifactu.
Esto no significa que estés fuera de las obligaciones de control de facturación, sino que tienes que confirmar qué normativa te aplica según tu domicilio fiscal, el lugar donde realizas las operaciones y tu situación censal.
Si estás en esta casuística o trabajas con clientes en varias zonas, puede interesarte esta guía práctica: TicketBAI, LROE, Verifactu y SII: qué me toca.
¿Y qué pasa con las facturas emitidas por terceros? (cooperativas, marketplaces o asesorías)
En estos casos, la pregunta no es solo quién usa Verifactu, sino quién es el obligado a emitir la factura y qué sistema informático se está utilizando realmente. Aunque el tercero emita desde un sistema compatible, tú sigues siendo responsable de que las facturas reflejen correctamente tus operaciones. Es decir, sigues teniendo que cumplir con la normativa Verifactu aunque otros emitan en tu nombre.
Exenciones SII: quién queda fuera y cuándo no aplicar el SII
El SII no es para todo el mundo. De hecho, la mayoría de autónomos y pequeñas empresas no están en SII salvo que entren en alguno de los supuestos de obligación o se den de alta voluntariamente.
1) Regla general: si no estás obligado, no aplicas el SII
Otra obviedad. El SII se aplica, con carácter general, a:
- Empresas inscritas en el REDEME (Registro de Devolución Mensual del IVA).
- Grandes empresas con volumen de operaciones superior a 6 millones de euros.
- Grupos de IVA.
- Empresas que optan voluntariamente por el sistema.
Si no estás en ninguno de estos casos, lo normal es que presentes tus modelos de IVA de la forma habitual y no tengas que enviar los libros registro a través del SII. Esa es la situación más frecuente cuando se habla de exenciones SII.
2) Operaciones específicas con reglas propias
Hay operaciones que generan dudas porque implican más detalle documental o ajustes posteriores, pero no suponen entrar en SII por sí mismas. Por ejemplo:
- Facturas rectificativas por errores o devoluciones
- Descuentos posteriores a la emisión de la factura
- Regularizaciones de IVA en determinadas operaciones
- Ajustes derivados de cambios en bases imponibles
En estos casos, lo importante es documentar correctamente la operación, no enviar información por SII si no estás obligado.
Si te lías con rectificativas (muy habitual cuando hay devoluciones o ajustes de IVA), aquí tienes una guía clara: Factura rectificativa: cuándo y cómo.
¿Y qué pasa si entras en SII de forma voluntaria por REDEME?
Una situación bastante habitual es entrar en REDEME para recuperar antes el IVA sin valorar el impacto administrativo. Al hacerlo, pasas automáticamente a SII y empiezan a aplicarse plazos mucho más exigentes para el envío de información.
En más de un caso real de asesoría, esto acaba generando descuadres simplemente porque el sistema de facturación no estaba preparado para trabajar con ese nivel de control.
Diferencias clave entre excepciones Verifactu y exenciones SII
Aspecto | Verifactu / SIF | SII |
|---|---|---|
Qué regula | Cómo se generan y conservan los registros de facturación (y, en modo Verifactu, su posible remisión a la AEAT) | Cómo se envían los libros registro de IVA a la AEAT |
Quién suele estar afectado | Autónomos y empresas que emiten facturas mediante software (ámbito muy amplio) | Grandes empresas, inscritos en REDEME, grupos de IVA o quienes optan voluntariamente |
Tipo de “excepción” típica | No existe obligación de emitir factura / régimen foral aplicable / facturación emitida por terceros | No cumplir los requisitos de obligación ni haber optado voluntariamente |
Riesgo habitual | Pensar que, si no se envía información a Hacienda, se puede seguir usando un sistema sin trazabilidad | Entrar por opción (o por REDEME) sin tener capacidad operativa para cumplir los plazos del SII |
Ejemplos habituales
Ejemplo 1: autónomo que solo factura a particulares con tickets
Si normalmente emites justificantes simplificados (tickets) y nadie te pide factura completa, tu carga de facturación es menor. Ahora bien, en cuanto un cliente solicita factura, hay que emitirla correctamente y dentro del circuito habitual de facturación.
Si utilizas un programa para esas facturas, lo razonable es que sea compatible con los requisitos que vayan aplicando. El error típico aquí es pensar: “hago dos facturas al mes, las preparo en Word y listo”. Es justo el tipo de hábito que luego resulta más difícil corregir cuando cambian las obligaciones.
Ejemplo 2: pyme que factura a empresas y gestiona varias series
Una pyme con varias series de facturación (por centros, líneas de negocio o tiendas) necesita mantener cierto orden: numeración correlativa, rectificativas bien vinculadas y trazabilidad entre documentos.
Aunque no esté en SII, puede estar plenamente dentro del perímetro de Verifactu o de los requisitos aplicables a los sistemas informáticos de facturación (SIF). Tener series desordenadas es uno de los problemas más habituales cuando llega una revisión.
Ejemplo 3: profesional en territorio foral con clientes en régimen común
Aquí manda la regla de dónde tributas y qué normativa te aplica, no dónde está tu cliente. Puedes estar sujeto a normativa foral (como TicketBAI o LROE) y, al mismo tiempo, tener que documentar correctamente operaciones con clientes en territorio común.
Si estás en esta situación, merece la pena revisarlo con tu asesor y dejar claro el procedimiento interno de facturación para evitar errores más adelante.
Cómo gestionar las operaciones exentas
Que una operación esté fuera de Verifactu o del SII no significa que no haya que documentarla bien. De hecho, muchos problemas aparecen precisamente por asumir que si estás exento, no hay que hacer nada especial.
Algunas pautas prácticas que suelen evitar errores:
- Identifica qué tipo de operación estás realizando (factura completa, simplificada, emisión por terceros, régimen foral, etc.)
- Mantén la numeración ordenada aunque el volumen de facturación sea bajo
- Documenta los motivos cuando una operación no sigue el circuito habitual
- Revisa periódicamente si tu situación ha cambiado (volumen, régimen o tipo de clientes)
- Trabaja con un sistema de facturación que permita mantener trazabilidad aunque hoy no estés obligado a remitir información
Además, estar fuera hoy no significa estar fuera mañana. Hay negocios que no están en SII y probablemente no lo estarán nunca, pero sí tendrán que adaptar su forma de facturar. Y otros pueden entrar por crecimiento, por cambio de régimen o por decisiones como inscribirse en REDEME.
Por eso conviene revisar los plazos de implantación con tiempo y no esperar al último momento. Si necesitas el calendario completo, aquí tienes cuándo entra en vigor Verifactu: fechas y plazos.
Y si quieres anticiparte a los errores que más problemas generan cuando cambia tu situación, puede venirte bien revisar también sanciones Verifactu y errores comunes.
Que la excepción no se convierta en un error caro
Las excepciones Verifactu y las exenciones SII existen, sí. El problema es que muchas veces se aplican sin informarse adecuadamente, y ahí es donde empiezan los sustos: facturas mal emitidas, rectificativas improvisadas, series desordenadas o reportes fuera de plazo cuando cambia tu situación.
Estar fuera hoy no significa estar fuera mañana. Un cambio de volumen, de clientes o de régimen puede hacer que tengas que adaptar tu forma de facturar antes de lo previsto. Por eso merece la pena revisar con tiempo qué sistema utilizas y si está preparado para cumplir cuando llegue el momento.
Si quieres mantener tu facturación ordenada y preparada para lo que venga sin complicarte la operativa diaria, tiene sentido apoyarte en una herramienta pensada para autónomos y pymes en España. Con Factuapp puedes emitir y gestionar facturas en la nube con un flujo adaptado a los requisitos actuales y a los cambios que están llegando en Verifactu.
La idea no es trabajar más, sino trabajar con un sistema que reduzca errores antes de que aparezcan.