Si eres autónomo o llevas la facturación de una pyme, seguramente ya te suena la canción: “en 2027 cambia la forma de facturar”, “Hacienda lo va a ver todo”, “hay que cambiar de programa sí o sí”… Y claro, te entra esa mezcla de cansancio y preocupación, porque bastante tienes con sacar trabajo y cobrar a tiempo.
Respira. En esta guía vas a entender qué es Verifactu, por qué existe, cuál es la obligación Verifactu, cómo te afecta en el día a día y qué pasos te conviene dar para no cometer errores tontos (de los que luego dan dolor de cabeza). La idea es que, cuando termines de leer, tengas un plan claro y realista.
Y sí: esta guía está pensada como referencia para volver cuando te asalte una duda. Si en algún punto quieres ampliar, te iré dejando enlaces a artículos más específicos, como plazos y fechas de Verifactu 2027, requisitos técnicos del software o sanciones y errores frecuentes.
Primero: ¿Qué es Verifactu?
Verifactu nace de la Ley 11/2021 de lucha contra el fraude fiscal. Y su desarrollo técnico está en el Real Decreto 1007/2023, que regula cómo deben funcionar los sistemas informáticos de facturación.
La propia Agencia Tributaria tiene su sección específica sobre esto: Sistema Informáticos de Facturación (SIF) y Veri*factu.
¿Traducción práctica?
Es decir, los programas de facturación no pueden permitir que borres o alteres facturas sin dejar rastro. En algunos casos, ese software podrá enviar de forma automática ciertos registros de facturación a la Agencia Tributaria (AEAT). En definitiva, se acabó lo de “abro el Word, cambio el importe y guardo encima”.
Y ojo, no es una cuestión de fraude únicamente. He visto errores de buena fe que acababan generando un lío tremendo en una inspección. Numeraciones duplicadas. Facturas reemitidas con el mismo número. Series mezcladas. Cosas que parecen pequeñas… hasta que dejan de serlo.
¿Verifactu es lo mismo que factura electrónica?
Definitivamente no. La factura electrónica suele referirse al formato y al intercambio digital (muy presente en relaciones con empresas y administraciones). Verifactu va de cómo se generan y se registran las facturas desde el software, con requisitos técnicos y de integridad.
Se parecen porque las dos empujan a digitalizar, pero son piezas distintas del puzle. Si deseas profundizar en este tema, mírate Verifactu vs Factura Electrónica: diferencias clave que debes conocer.
| Verifactu | Factura electrónica B2B |
| Regula cómo se genera y registra la factura | Regula el formato digital y su intercambio |
| Afecta al software de facturación | Afecta al intercambio entre empresas |
| Basado en la Ley 11/2021 y RD 1007/2023 | Basado en la Ley Crea y Crece |
¿Por qué Verifactu será obligatorio?
(y por qué ahora)
El objetivo es claro: reducir economía sumergida y mejorar el control de la facturación. La ley quiere cerrar la puerta al famoso “software de doble uso”. Programas que permitían llevar una contabilidad oficial y otra… menos oficial.
Pero siendo realistas, la mayoría de autónomos no están en eso. Simplemente cometen errores tontos:
- Editan facturas a mano.
- Duplican numeraciones.
- Se equivocan en el IVA y cambian directamente el importe.
- Borrados a posteriori porque "me equivoqué"
¿Te suena? Son cosas que suceden en negocios normales.
Con Verifactu, el sistema busca que esos cambios queden registrados y justificados de forma obligatoria. Por tanto, si facturas con un sistema informático, ese sistema tendrá que cumplir.
Verifactu 2027: a quién afecta y a quién no
La pregunta del millón. De forma general, afecta a empresarios y profesionales que emiten facturas y usan sistemas informáticos para hacerlo. Esto incluye muchos casos típicos:
- Autónomos que facturan a clientes (servicios, comercio, reformas, salud, formación…)
- Pymes que emiten facturas a clientes, con o sin TPV, con o sin tienda online.
- Negocios con tickets y facturas simplificadas (bares, peluquerías, comercios), cuando usan un sistema que genera esos documentos.
La norma no se centra en el tamaño del negocio. Da igual que factures 20.000€ al año o 2 millones.
La normativa se centra en sistemas informáticos de facturación. Si no usas software, el impacto puede ser distinto, pero en la vida real casi todo el mundo termina usando algún sistema digital (aunque sea básico) porque es lo más práctico y porque tus clientes te lo piden.
Luego hay excepciones y casuísticas. Un ejemplo clásico: determinados obligados que llevan libros de IVA por SII (Suministro Inmediato de Información) tienen un tratamiento particular en el reglamento (porque ya remiten información de forma muy intensa). Si te suena raro, no te preocupes: en Verifactu y SII: quién queda fuera y cuándo lo explicamos con escenarios.
Si estás dudando con un caso raro ("yo emito poquísimas facturas", "solo hago facturas proforma", "vendo en marketplaces", "uso una app del banco para facturar"), la pregunta práctica es: ¿tu forma habitual de facturar depende de un software o sistema? Si la respuesta es sí, te conviene prepararte.
Fechas clave: ¿cuándo entra en vigor?
Aquí es donde más ruido ha habido. A día de hoy, la Agencia Tributaria recoge una ampliación de plazos que lleva la adaptación obligatoria a 2027.
- Empresas que presentan Impuesto sobre Sociedades: sistemas adaptados antes del 1 de enero de 2027.
- Resto de obligados tributarios (incluye la mayoría de autónomos y muchas pymes): sistemas adaptados antes del 1 de julio de 2027.
Esto está explicado en una nota informativa publicada por la AEAT, donde también se menciona un periodo de pruebas previo a las fechas límite. Te recomiendo leerla tal cual, porque es corta y muy directa: Nota informativa de ampliación de plazo (AEAT).
Si quieres el detalle en modo "calendario" (con qué hacer en 2026, qué probar y cuándo), tienes esta guía de plazos de Verifactu 2027.

¿De verdad quieres estar cambiando de sistema en junio de 2027 cuando todo el mundo esté haciendo lo mismo? La experiencia dice que no.
Mi recomendación:
- Si estás empezando o vas a cambiar de programa, elige ya uno que esté preparado para Verifactu.
- Si tienes un software antiguo, pregunta al proveedor por su hoja de ruta y fechas de actualización.
- Si facturas con plantillas, plantéate migrar con tiempo: la curva de aprendizaje es pequeña, pero el cambio mental existe.
Tu gestor también te lo agradecerá.
Requisitos técnicos del software: lo que de verdad importa
Aquí es donde mucha gente se asusta pensando que hay que ser informático. No. Lo que necesitas es saber qué pedir y qué comprobar cuando elijas o mantengas tu programa.
Los requisitos se resumen en ideas clave:
- Integridad: el registro refleja lo que ocurrió.
- Trazabilidad: se puede seguir el rastro de cada operación.
- Inalterabilidad: no se puede cambiar el pasado sin dejar marca.
- Conservación y accesibilidad: se guarda y se puede consultar.
En la práctica, esto suele traducirse en que el sistema genere registros encadenados, con huellas o firmas, con un esquema de eventos y con exportación o consulta cuando proceda. La AEAT tiene un bloque de preguntas frecuentes muy útil y actualizado, donde se tocan temas como QR, frase VERIFACTU, procedimientos y conceptos habituales: FAQ VERIFACTU (AEAT).
Esta keyword aparece mucho: software homologado AEAT. Es normal buscarlo así, pero conviene entender el matiz: no es que Hacienda vaya publicando una lista de "programas aprobados" como si fuera una ITV con pegatina (al menos en el enfoque que se explica en la documentación y FAQs). Lo que se exige es que el software cumpla los requisitos y, en el marco técnico, se habla de declaración responsable del sistema por parte del productor, junto con el cumplimiento del reglamento y la orden de desarrollo.
Por si te lo preguntas, en Factuapp sí cumplimos con todos los requisitos 😉. Como Colaboradores Sociales de la AEAT, nos tomamos muy en serio el cumplimiento técnico de la normativa. Aquí tienes un enlace a nuestra declaración responsable.
En cómo elegir software para Verifactu tienes una lista de preguntas concretas para proveedores: qué pasa si anulas, cómo emite rectificativas, cómo exportas, cómo se guarda el registro de eventos, etc.
Checklist rápida para saber si tu programa va bien encaminado
- ¿Tu sistema impide modificar facturas ya emitidas?
- ¿Puedes emitir rectificativas de forma correcta y trazable?
- ¿Las facturas generan código QR?
- ¿Tienes un histórico ordenado y exportable para tu asesor?
Si has dudado en dos o más preguntas, no es un problema, pero sí una señal para revisar procesos y herramientas.
Obligaciones fiscales: lo que no cambia (y lo que sí te conviene ordenar)
Un error común es pensar que Verifactu cambia los impuestos. No. El IVA, el IRPF, el Impuesto sobre Sociedades, los modelos… siguen con su normativa habitual. Lo que cambia es el control y la calidad del rastro de facturación.
Y aquí viene lo bueno: si te organizas, a muchos negocios Verifactu les puede dar algo que siempre ha faltado: orden. Te pongo ejemplos reales del día a día:
- Autónomo de servicios: hoy emite una factura, mañana se da cuenta de que faltó un suplido. En vez de "reabrir" la factura vieja, emite rectificativa o una nueva con criterio claro. Menos discusiones con el cliente y con el asesor.
- Comercio: tickets y facturas simplificadas se alinean con registros consistentes. Si hay devoluciones, quedan trazadas como deben.
- Pequeña empresa: se reducen "facturas fantasma" dentro del propio equipo (sí, pasa: alguien factura fuera del circuito, alguien se inventa una numeración…) Con un sistema bien configurado, el control mejora sin estar persiguiendo a nadie.
Si te interesa la parte operativa-fiscal (qué hacer con rectificativas, devoluciones, anticipo, suplidos), tienes casos prácticos con Verifactu.
Sanciones: por qué conviene tomárselo en serio sin entrar en pánico
Hablemos claro: las sanciones son el motivo por el que mucha gente presta atención tarde. La Ley General Tributaria incluye un artículo específico sobre infracción por fabricación, comercialización y tenencia de sistemas que no cumplan. En la web de la AEAT se enlaza el artículo 201 bis dentro de la normativa del proyecto.
¿Qué implica para ti, en lenguaje de negocio? Que no basta con "ya lo cambiaré" cuando llegue la fecha. Tener un sistema no conforme, llegado el momento de exigencia, puede salir caro. La cifra de sanción concreta depende del supuesto y del encaje legal, así que aquí conviene ser prudentes y seguir fuentes oficiales o tu asesoría para tu caso. Si quieres un aterrizaje práctico (con errores típicos que lo disparan), mírate sanciones Verifactu y cómo evitarlas.
Qué cambia en tu día a día cuando llegue la obligación Verifactu
La mayoría de negocios no van a notar un cambio dramático en su operativa si ya facturan con un software moderno. Lo que cambia es lo que pasa por debajo, y algunos detalles visibles en la factura.
1) Tu software ahora tiene que cumplir
Hasta ahora, mucha gente ha facturado con:
- Excel y una plantilla bonita.
- Word y numeración manual.
- Un programa antiguo que permite editar facturas ya emitidas como si nada.
- Un TPV que genera tickets pero sin garantías de trazabilidad.
Con Verifactu, el sistema debe generar registros de facturación con unas garantías concretas, y esos registros no pueden "reescribirse" sin dejar huella. La norma persigue que no existan agujeros en los que alguien pueda eliminar operaciones sin rastro.
2) Menos "arreglos" a posteriori, más rectificativas
Esto es muy real. Piensa en una escena típica:
"Uy, me equivoqué en la base imponible."
"No pasa nada, edito la factura y listo."
Ese "edito y listo" es justo lo que se quiere evitar cuando deja el pasado borroso. En un sistema bien adaptado, lo normal será emitir una factura rectificativa o un documento equivalente, siguiendo las reglas de facturación. Si tu operativa ya lo hacía así, perfecto. Si no, conviene que lo interiorices ya, porque te ahorrará sustos. Te dejo un enlace directo a cuándo hacer una rectificativa y cómo.
3) Facturas con QR y, en ciertos casos, la mención VERIFACTU
En el ecosistema VERIFACTU se habla de incorporar un código QR en la factura y una frase tipo "Factura verificable…" o "VERIFACTU" cuando el sistema remite los registros a la AEAT en esa modalidad. Esto se recoge en el desarrollo normativo del reglamento y en la orden técnica que baja al detalle el QR y otros requisitos.
La orden que desarrolla especificaciones técnicas y funcionales es la Orden HAC/1177/2024 (BOE).

Plan de adaptación Verifactu paso a paso
Te propongo un plan que funciona incluso si vas con poco tiempo. No necesitas hacerlo todo hoy, pero cuanto antes empieces, mejor.
Paso 1: Haz inventario de cómo facturas hoy
¿Usas Excel? ¿Un programa viejo instalado en un ordenador? ¿Un TPV? ¿Facturas desde el móvil? Apunta:
- Qué herramienta usas.
- Cuántas facturas emites al mes.
- Si tienes varias actividades/series.
- Si trabajas con tickets, albaranes o presupuestos.
Este inventario evita el clásico "yo pensaba que solo facturaba desde aquí… y resulta que también emiten desde el portátil de la tienda".
Paso 2: Habla con tu asesor con preguntas concretas
No le sueltes un "¿qué hago con Verifactu?". Mejor:
- ¿Estoy en Impuesto sobre Sociedades o soy persona física? (para tener claro el bloque de plazos)
- ¿Hay algo en mi actividad que me meta en una casuística especial?
- ¿Qué flujo recomiendas para rectificativas y devoluciones?
Paso 3: Elige (o actualiza) un software preparado
Aquí entra lo práctico. Lo que necesitas es un programa que esté diseñado para cumplir el RD 1007/2023 y el desarrollo técnico asociado. Evita quedarte en promesas vagas. Pide:
- Información clara de cumplimiento del reglamento.
- Cómo manejan rectificativas, anulaciones y numeración.
- Cómo guardan y consultan el registro y trazabilidad.
Si ahora mismo estás valorando opciones y quieres ver una experiencia sencilla (sin pelearte con menús eternos), puedes probar Factuapp y comprobar cómo encaja en tu rutina de facturación. La idea no es "cambiar por cambiar", es ganar tranquilidad y control.
Paso 4: Prepara tu plantilla de datos y hábitos
Verifactu no es solo tecnología. Es hábito. Estas pequeñas cosas marcan la diferencia:
- Series de numeración coherentes por tipo de factura si te conviene (ventas, rectificativas, simplificadas).
- Datos de cliente completos (NIF, dirección cuando proceda, etc.).
- Conceptos claros: menos "servicios" y más "servicio de mantenimiento marzo 2026", por ejemplo.
- Un procedimiento para correcciones: quién autoriza, cómo se documenta.
- Gestión de modificaciones: cómo se rectifica, quién, bajo qué parámetros.
Si tu equipo es pequeño, con una mini-guía interna de una página vale. Te dejo un recurso: procedimiento interno de facturación para Verifactu.
Paso 5: Prueba antes del plazo, sin jugártela
La AEAT menciona un periodo de pruebas previo a las fechas límite, donde se contempla que puedas hacer tests y ajustar tu operativa.
Mi consejo: no lo dejes para el último trimestre de 2027 (o para el último mes, que ya nos conocemos). Prueba con facturas reales de bajo riesgo, revisa rectificativas, comprueba cómo se imprime o envía el PDF, y valida que tu asesor recibe la información como la necesita.
Una recomendación final
Verifactu impone una forma más seria de facturar, sí. Pero no lo veas como una montaña imposible. Si lo atacas con un plan, te puede dejar un negocio más ordenado: más claridad cuando llega el trimestre y menos sustos si algún día hay una revisión.
Si tu objetivo es llegar a 2027 con tranquilidad, empieza por lo básico: elige un software que te lo ponga fácil y haz pruebas con tiempo. Si te apetece verlo sin complicarte, puedes probar Factuapp y comprobar si encaja con tu manera de trabajar.
¿Prefieres adaptar tu sistema con calma este año o hacerlo corriendo cuando todos estén igual de nerviosos?
La decisión es tuya. Pero 2027 llega igual, quieras o no.
💡 Nota: La normativa puede tener matices según tu actividad y tu operativa (TPV, tickets, facturación recurrente, etc.). Si tienes un caso especial, coméntalo con tu asesor para ajustar el proceso.